• 6 de Febrero de 2012

    Demasiado joven para haberse equivocado

    • Foto: www.technologyreview.es

      Laura Deming, con 17 años, ni conduce ni puede votar. ¿Le ha llegado la hora de cambiar el mundo?

      Laura Deming estaba preparando los exámenes finales en una sala de lectura del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) repleta de estudiantes el pasado abril cuando de pronto le sonó el teléfono. En ese momento supo que quizás no tendría que volver a hacer un examen nunca más.
      Deming, con solo 17 años, acababa de ser elegida por Peter Thiel, el billonario de Silicon Valley,  para un experimento de alto perfil: ofrecer 100.000 dólares (75.000 euros) a 24 jóvenes emprendedores y darles rienda suelta para perseguir ideas innovadoras.

      ¿La condición? Deming tenía que dejar sus estudios y a sus compañeros de clase, y prometer permanecer fuera de la universidad durante los 2 años que dura la beca.

      Thiel, cofundador de PayPal y poseedor de dos títulos de la Universidad de Stanford, señala que la educación superior actual es una "burbuja de locura" que, al igual que una mala hipoteca, hunde a los estudiantes con deudas para pagar la matrícula, y a menudo ofrece muy poco a cambio. Como libertario declarado, Thiel, de 44 años, considera que un título universitario puede ser perjudicial para los innovadores, debido al tipo de mentalidad que acarrea consigo: conservadora y centrada en la carrera.

      "Los jóvenes tienen tanta inteligencia y talento como las personas mayores", afirma James O'Neill, director de la Fundación Thiel y director gerente del fondo de inversión de Thiel, Clarium Capital. "Además, no han sido abatidos hasta el punto de la sumisión tras trabajar en una institución durante largo tiempo".

      Thiel ha generado críticas por su mensaje de lucha contra la educación superior. Después de todo, no todos los jóvenes son como Deming, un prodigio que recibió su educación en casa y aprendió cálculo a los 11 años, para después pasar tiempo en un laboratorio de genética de vanguardia a los 12. Ahí es donde tuvo la oportunidad por primera vez de explorar la ciencia de la ampliación de la vida humana, una idea que ahora tiene la esperanza de convertir en un negocio.

      Para Deming y su cohorte, elegidos entre más de 400 solicitantes, la publicidad en torno a la adjudicación de Thiel se ha visto seguida por algunos rápidos éxitos. Eden Full, de 19 años, ganó un premio de 260.000 dólares (198.000 euros) otorgado a emprendedores sociales por sus esfuerzos para mejorar la energía solar en los países en desarrollo. Dale Stephens, con 20 años, ha conseguido un acuerdo con Penguin para su libro Hacking Your Education.

      Sin embargo, la fundación acepta la ética relacionada con las start-ups, en las que el fracaso es inevitable, incluso deseable. Lo mismo sucede con John Deming, el padre de Laura, un inversionista que trasladó a la familia a Boston cuando su hija se inscribió en el MIT a los 14 años: "Lo que le digo a Laura es que 'el mayor problema que tienes por ahora, hija, es que aún no has fallado'".

       

      Fuente: www.technologyreview.es